sábado, 17 de marzo de 2012

Argentina. Mendoza. Caída de producción

sábado 17 de marzo de 2012
http://www.losandes.com.ar/notas/2012/3/17/dulce-producto-negocio-amargo-630025.asp
Bandera Argentina

Dulce producto, negocio amargo

Con una sensible caída en la producción, una demanda retraída, los precios situados por debajo de lo esperado y un incesante aumento de costos, cierra otro año negativo para la apicultura.

sábado, 17 de marzo de 2012
Dulce producto, negocio amargo
Menos miel. Este año sólo se recolectó un tercio de lo que se cosechó en 2011.

 Sobre el cierre de la temporada 2011/2012, el balance de la actividad apícola en Mendoza deja más oscuros que claros, con situaciones que varían según la zona pero una tendencia más orientada al achatamiento e incluso la retracción de la actividad. 

En lo productivo, las perspectivas que habíamos relevado a principios de diciembre pasado, casi no variaron en el caso del Valle de Uco, la zona donde el negocio se desarrolló mejor. Pero en el resto, los cálculos fallaron. En el Sur (particularmente San Rafael), donde algunos esperaban recuperarse hacia el final de la temporada (entre enero y marzo), los fuertes calores de inicios del verano frustraron esa esperanza; y en el Noreste (en especial Lavalle) la realidad se muestra más negativa aún que las pesimistas proyecciones de hace tres meses.

Una producción muy disminuida en los extremos geográficos de la provincia por problemas climáticos; precios más bajos que el año pasado y costos en alza constante y retracción de la demanda (que presiona para lograr deprimir aún más los precios) conforman un escenario tan poco favorable para el negocio que, muchos de quienes tienen a la apicultura como actividad principal, han iniciado un proceso de achique. 

En el Noreste

Desde Lavalle, Agustín José Luis asegura que el balance de la temporada es peor de lo previsto. “La producción sólo alcanzará el 30% de lo registrado el año anterior”.
“El año no ha sido malo –continuó- ha sido malísimo. Aparte, de la poca miel que cosechamos nadie la quiere comprar, porque los europeos, como no quieren pagar lo que vale, dicen que producimos a partir de polen transgénico”.

En cuanto a la producción, José Luis no se arriesga a estimar un rendimiento promedio por colmena, pero advierte que “hemos estado muy lejos de los 25 - 30 o más kilos que hemos llegado a tener” y apunta que “según los datos que hemos podido reunir, el promedio general de la provincia de Mendoza estuvo entre 17 y 20 kilos”. Atribuye la caída de la producción de esta temporada a la sequía, y las lluvias y vientos en época de floración.

En el Sur y Valle de Uco

Guillermo Olmedo, un productor importante de San Rafael, coincide en que los rindes son muy bajos. “En los últimos 3 o 4 años, no podemos superar los 15 kilos promedio (por colmena), cuando esta zona era siempre de 25 o 30 kilos”. Recuerda que el último año bueno fue el 2007. Coincide en que esta situación se debe a los efectos de la sequía “y del cambio climático, en general”.

Su coterráneo, Oscar Salvagiotto, dice que “todavía no hemos cerrado la temporada (en realidad siempre cerramos a fines de marzo), porque este último tiempo, después de las lluvias y con buenas temperaturas, hemos tenido algo de entrada de néctar y queremos aprovecharlo. Esta temporada hemos tenido media cosecha”.

Salvagiotto explica que por las lluvias y vientos “fracasó la floración del algarrobo (la especie que más aporta a la producción de miel en la zona de San Rafael); y los fuertes calores de diciembre y enero, más la falta de lluvias (que llegaron tarde) redujeron la producción de néctar del trébol, el pájaro bobo, entre otros”. Explica que el rendimiento cayó de una media histórica que rondaba entre los 20 y  25 kilos por colmena, a 12 o 15 kilos esta temporada. 
Una situación distinta se habría dado en el Valle de Uco. Mario Vicente, de Tunuyán, asegura que en esa zona “hubo una cosecha muy buena, la gente está muy conforme”.

Los rendimientos, “en el caso del apicultor profesional o semiprofesional han estado en alrededor de 25 kilos por colmena”; y “nosotros hemos tenido algunos apiarios con rendimientos promedio de 30 kilos por colmena”. Lo atribuye al volumen y oportunidad de las lluvias (octubre y noviembre) que favorecieron el desarrollo de floración espontánea y a la incidencia de la actividad ganadera en la zona (con la presencia de pasturas) y de los cultivos de orégano.

Situación del mercado

El problema, según lo definen los apicultores es el precio, que cayó “de $9,20 el kilo en 2011 a $8,20 promedio este año”. 

Mario Vicente lo atribuye al hecho de que los acopiadores “especulan argumentando que las mieles del oeste argentino son oscuras y que el flete es más caro. Hay algunas ofertas que mejoran un poco el precio, pero a pagar a 30 y 60 días, y la gente no confía en eso”.

José Luis, de Lavalle, dice que “los precios están por el suelo. El año pasado vendimos a 9 o 10 pesos el kilo y este año están pagando de 8 pesos a 8,20. Pero (los acopiadores) no compran porque Europa no quiere comprar, para bajar los precios al máximo. Por ahora se proveen en Brasil y en Mexico”. Dice que los brasileños “aumentaron su producción, con rendimientos muy por encima de los nuestros y salen al mercado con precios más bajos”.

Olmedo, en cambio, considera que “hemos vendido a buen precio, tomando como referencia el histórico en dólares, pero lo que nos mata es la inflación de Argentina”. Remarca que “hemos perdido competitividad, porque tenemos el precio clavado hace tres años por el dólar estable y nuestros costos se van todos para arriba”.

A modo de ejemplo, Olmedo describe que “el precio de la miel en 2009, era de 2 dólares y el del azúcar, que representa el 40% de mis costos (se usa en invierno como alimento y en primavera para desarrollar los núcleos) valía aproximadamente $130 la bolsa. Hoy la miel sigue en alrededor de 2 dólares, pero el azúcar cuesta entre $240 y $250 pesos la bolsa”. A eso “hay que agregarle el amento del precio de los combustibles.”

Explica que “el costo de cada colmena, en la temporada, históricamente ha sido de entre 14 y 16 kilos de miel (aunque esto depende de los precios de la miel)” y recuerda que “ése fue el rendimiento promedio de este año”. Por eso tuvieron que achicarse. “Antes manejábamos 2.000 colmenas y ahora estamos en alrededor de 1.000, porque no pudimos seguir sosteniendo los empleados. No reponemos las que van muriendo y mucho menos queremos crecer”.

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