martes 26 de mayo de 2026
https://mieles.ar/productores/tres-reinas/
Con una textura suave y uniforme, esta variedad puede ser una puerta de entrada para quienes todavía no consumen miel con frecuencia
Durante años, la miel quedó asociada casi exclusivamente al invierno, los resfríos o una cucharada en el té. Sin embargo, su versatilidad permite incorporarla de muchas otras maneras en la dieta cotidiana. En ese camino, la alternativa cremosa aparece como una presentación que, por su textura suave y fácil de untar, puede resultar especialmente atractiva para nuevos consumidores.
Fiorella Ilari, productora apícola de la provincia de Buenos Aires y socia de la Cámara Argentina de Fraccionadores de Miel (CAFRAM), explica que la miel cremosa se obtiene a partir de un proceso controlado de batido del producto cristalizado, sin agregar ingredientes ni modificar su composición. “Tiene una consistencia homogénea y untuosa, similar a una crema suave.”
Su preferencia por esta especialidad surge de su experiencia personal como consumidora de miel: “Al ser más untable, es mucho más práctica para el día a día”.
“En CAFRAM compartimos experiencias y conocimientos para seguir profesionalizando la actividad y acercar la miel argentina a más personas”, señala Fiorella, quien consume miel todos los días y la incorpora en distintas preparaciones. “La uso en el desayuno, en tostadas, yogur o infusiones; también en la merienda y hasta para cocinar, por ejemplo con carne de cerdo. No hay día que no consuma miel”.
Uno de los principales atributos de esta presentación es su practicidad. “Al ser más suave y consistente, puede ser una puerta de entrada para quienes todavía no incorporaron la miel a su rutina”, explica. Además, destaca que la variedad cremosa se elabora sin calentar la miel una vez cristalizada, lo que permite preservar mejor sus propiedades y características naturales.
La propuesta también invita a descubrir la diversidad de productos apícolas argentinos. En la zona donde Fiorella produce Tres Reinas Miel predominan especies como girasol, colza, cardo, eucaliptus y lotus, que dan origen a mieles de pradera con perfiles de sabor y aromas particulares.
