domingo 18 de marzo de 2012
http://blogs.elpais.com/el-comidista/2011/03/calabaza-lombarda-canela.html


Nunca imaginé que llegaría a tunear una receta surafricana. Y no sé por qué, ya que la comida de ese país debe de ser tan interesante como la de cualquier otro. Supongo que la otra punta de África ha estado totalmente fuera de mi radar gastronómico, situación que ha cambiado al llegar a mis manos el libro 'Prickly pears and pomegranates'granadas).
http://blogs.elpais.com/el-comidista/2011/03/calabaza-lombarda-canela.html
Calabaza con lombarda, miel y canela
Por: Mikel López Iturriaga | 24 de marzo de 2011
Nunca imaginé que llegaría a tunear una receta surafricana. Y no sé por qué, ya que la comida de ese país debe de ser tan interesante como la de cualquier otro. Supongo que la otra punta de África ha estado totalmente fuera de mi radar gastronómico, situación que ha cambiado al llegar a mis manos el libro 'Prickly pears and pomegranates'granadas).
La obra de Bernadette Le Roux y Marianne Palmer, que ganó el premio Gourmand a mejor libro de cocina local en 2008, me ha sacado de mi habitual mediterráneocentrismo. El libro recupera la herencia culinaria de seis generaciones de mujeres de una familia de colonos instalados en la meseta semidesértica del Gran Karoo. Sus coloristas recetas, que mezclan modos culinarios de procedencia inglesa, escocesa, alemana con sabores propios de tradición afrikaaner, han sido todo un descubrimiento.
Mi primera puesta en práctica de sus enseñanzas ha sido esta calabaza con canela, a la que agregué de motu proprio la lombarda para convertirla en un plato más completo y, seamos sinceros, para aprovechar que un ejemplar de esta col morada que tenía en la nevera.
La canela, la miel y la naranja dan a estas verduras un punto exótico, bastante alejado de la forma en la que las comemos normalmente aquí. Si no te gustan los sabores agridulces, huye del plato, pero si te pone combinarlos con arroz, legumbres o cerdo, te encantará. A mí, además de resolverme una cena con notable alto sin grandes esfuerzos, me ha servido para descubrir que hay vida culinaria inteligente en el país de Mandela. Y que la piel de la calabaza se puede comer, por cierto.
Ingredientes
Para 4 personas
- 500 gr. de calabaza
- 500 gr. de lombarda
- 2 naranjas
- 1 limón
- 100 ml. de miel
- 2 palitos de canela
- 75 gr. de mantequilla
- Sal y pimienta negra
Preparación
1. Rallar una de las naranjas hasta obtener media cucharadita de ralladura. Exprimir las dos. Cortar la calabaza en trozos grandes (como medias rodajas gruesas si la calabaza es pequeña), dejando la piel. Cortar la lombarda en juliana gruesa.
2. Precalentar el horno a 180 grados.
3. Poner la mantequilla, la miel, unos 150 ml. del zumo de naranja, la ralladura, la canela, un chorrito de zumo de limón y una pizca de sal en una cazuela baja o sartén que se pueda meter al horno. Cocer a fuego suave hasta que se forme un jarabe.
4. Añadir la calabaza e impregnarla bien en la salsa. Sacarla y hacer lo mismo con la lombarda. Devolver la calabaza a la cazuela repartiendo los trozos sobre la lombarda (esto es para que no se mezclen los colores). Salpimentar.
5. Hornear durante unos 20 minutos tapada. Destapar, rociar las verduras con el líquido de cocción, y devolver al horno hasta que la calabaza y la lombarda estén tiernas y el líquido de cocción reducido a un sirope pringoso. Si hay mucho líquido y las verduras ya están cocidas, sacarlas y reducir la salsa al fuego hasta que espese. Servir como primero con arroz, cuscús o garbanzos cocidos, o como acompañamiento de salchichas, butifarra o cualquier carne de cerdo.
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