viernes, 22 de marzo de 2013

Argentina. Conservación de Material Apícola

viernes 22 de marzo de 2013
http://www.cuencarural.com/granja/apicultura/82125-conservacion-de-material-apicola/
Bandera Argentina


Conservación de Material Apícola

Dentro de una explotación apícola, la mayor cantidad de dinero la tenemos invertida en nuestras colmenas. Dependiendo del tamaño de la explotación, éstas representan alrededor del 80% de las inversiones totales; ocupando el material "madera" entre el 50 y el 60% de nuestro capital. De más esta decir que en la medida que logremos una vida útil más larga del material, mayores serán nuestros beneficios.
Martes 19.03.2013Introducción
Dentro de una explotación apícola, la mayor cantidad de dinero la tenemos invertida en nuestras colmenas. Dependiendo del tamaño de la explotación, éstas representan alrededor del 80% de las inversiones totales; ocupando el material "madera" entre el 50 y el 60% de nuestro capital. De más esta decir que en la medida que logremos una vida útil más larga del material, mayores serán nuestros beneficios.
La madera es un material orgánico-vegetal, producido por un ser vivo, el árbol, y como tal, está sometido a la acción de agentes biológicos, físicos y químicos, que alcanzan gran rigurosidad cuando esta es puesta en servicio a la intemperie.
En el presente trabajo se pretende resaltar algunas de las características fundamentales de los métodos más comúnmente utilizados por los apicultores para la conservación de las colmenas.
El comercio mundial de productos apícolas exige cada vez más alimentos libres de
cualquier tipo de contaminantes; por lo cual se realizarán ciertas recomendaciones en el tema conservación de maderas.
¿Por que conservar las maderas?
a) Para prevenir el ataque de hongos e insectos.
b) Para mejorar sus propiedades físicas, mecánicas o químicas (densificación).c) Porque la madera se oxida y es atacada por ácidos y bases.
d) Para impregnarla con sustancias ignífugas.e) Colorearlas y hacer resaltar sus propiedades decorativas.f) Para ponerla en condiciones de competir con otros materiales, hoy por hoy más caros(aluminio, acero inoxidable, plástico, acrílico, etc.).
¿De que las debemos proteger?
Agentes Biológicos:
a) Hongos y Bacterias que producen pudriciones, manchas, etc.b) Insectos que se alimentan de la madera (polillas, taladros, termitas, etc.).
Agentes No Biológicos:
a) Factores medioambientales derivados fundamentalmente de factores climáticos(temperatura, lluvia, humedad, viento con arena, etc.).
La durabilidad de las maderas
Evidentemente la mejor alternativa para que el material de nuestras colmenas perdure inalterable más tiempo, es el uso de especies que tienen alta durabilidad natural.
Presentan la desventaja de ser de alto costo, duras para trabajar, ser más propensas a las rajaduras y un aspecto muy importante en apicultura que es su mayor peso. Entre las más comunes utilizadas en la actividad se encuentra el ciprés (Cupressus sp.), los
eucaliptos colorados (E. teretricornis, camaldulensis), el algarrobo blanco y el negro
(Prosopis sp.), el ñandubay (Prosopis algarrobilla), el roble (Quercus sp.), la acacia
blanca (Robinia seudoacacia), etc.. Por otro lado existen una serie de maderas
utilizadas en apicultura que no poseen una durabilidad natural. Ejemplos comunes de este tipo de maderas son los álamos (Populus sp.), sauces (Salix sp.), eucaliptos blancos y rosados (E. globulus y grandis), pinos (Pinus sp.) y ceibos (Erythrina sp.).
La durabilidad de las maderas puede ser aumentada cuando a las mismas se les
impregna con determinados productos. En este sentido hay maderas fácilmente
penetrables como la araucaria (Araucaria sp.), el plátano (Platanus sp.), los álamos
(Populus sp.), los olmos (Ulmus sp.), los robles rojos (Quercus sp.) y las tipas (Tijuana sp.). Otras son medianamente penetrables como las acacias (Acacia sp), los arces (Hacer sp.), los fresnos (Fraxinus sp.),y la mayoría de los pinos (Pinus sp.). Dentro de las maderas poco penetrables se encuentran el cedro (Cedrus sp.), los nogales (Juglans sp.), los paraísos (Melia sp.), el pino marítimo (Pinus pinaster) y los cipreses (Cupresus sp.).
Por último tenemos maderas que por su propia constitución son muy difícilmente
penetrables como lo son los eucaliptos colorados (E. camaldulensis y teretericornis) y el roble americano (Quercus bicolor).
Los métodos de aplicación de los productos conservantes
1) Recubrimientos Superficiales. Pinturas
El principal y más difundido método para la aplicación de productos es a través del
"pintado". Las pinturas se caracterizan por formar una película más o menos resistente que protege a la madera fundamentalmente de la humedad y de la acción de los rayos solares. Dentro de las pinturas se utilizan fundamentalmente por su menor costo las "vinílicas", que son con base de agua y que dan una protección bastante limitada de la madera. De optar por este tipo de pinturas, se deberán elegir las llamadas para "exteriores". En segundo lugar están las "pinturas al aceite", comúnmente llamadas "esmaltes" ya sean del tipo alquidálicas, acrílicas, etc., y de amplia difusión y uso en apicultura. Por último existen las pinturas "látex" que presentan la ventaja de que permiten salir la humedad existente en el interior de la madera y evitan la condensación en la madera. En este aspecto, merece resaltar la importancia que tiene la fortaleza de la colmena en lo que se refiere a la regulación interna de la humedad relativa. Esta claramente demostrado, que en las colmenas débiles que no pueden eliminar el agua de condensación interior; existe un deterioro mayor y más rápido de las maderas y pinturas.
En todas estos tipos de pinturas normalmente se aconseja una mano de "fondo" y dos manos de pintura. El "fondo" cumple una función de sellado de poros y de facilitar la adherencia de las pinturas, con lo que se ahorra pintura y se le da mejor acabado.
Dependiendo de las características de la madera y la forma de aplicación (pincelado o pulverizado) se logra una buena respuesta por el término de 4 o 5 años; debiendo
repintar al cabo de este lapso. Desde el punto de vista de costos se puede decir que, sin calcular la mano de obra el aplicar una mano de fondo y dos de esmalte sintético se sitúa en los US$ 1,50 por alza. El costo del repintado (una mano), es de US$ 0,50 por alza.
Como variaciones en el tema pinturas, es muy común que los apicultores utilicen, por su bajo costo, los famosos "pucheros" (mezcla de restos de diversas pinturas), que diversas pinturerías comercializan.
Consejos para la aplicación de recubrimientos superficiales
a) Que la madera se encuentre seca ; esto equivale a decir con un contenido de
humedad lo más cercano a la humedad de equilibrio (12 - 15%). De otro modo, no se logrará una buena adherencia y habrá problemas de "delaminación".

b) Sellar todas las zonas con nudos, médula, grietas, etc. con productos comerciales
para esa finalidad (empastes o masillas).

c) Aplicar un buen imprimante o base o fondo.

d) Seguir las instrucciones establecidas por el fabricante.

e) Aplicar la pintura luego de que la superficie a pintar haya estado expuesta a la
máxima radiación solar.

f) Aplicar las manos sucesivas con un intervalo menor de dos semanas
Al finalizar el comentario respecto de las pinturas, no podemos dejar pasar por alto el gran desafío que tiene la industria mundial de estos productos para el futuro cercano. En este aspecto, muchos millones de dólares se están invirtiendo actualmente en el desarrollo de pinturas y preservantes de la madera, libres de productos tóxicos y contaminantes del medio ambiente como el plomo, el cromo o el arsénico. Las normativas internacionales de alimentos y del entorno donde se producen éstos, son día a día más exigentes.
2) Impregnantes de las maderas
La mayor conservación y preservación de las maderas se logra con productos que se impregnan en la madera. En este sentido son varias las mezclas utilizadas por el apicultor con distintas características, ventajas y desventajas. En el mercado existen varias sustancias químicas como preservantes de la madera que tienen excelentes comportamientos.

Lamentablemente, la mayoría de ellos presentan, en primer lugar toxicidad para las abejas, y en segundo lugar, un alto riesgo de contaminación para los productos que obtenemos de las abejas. La creosota, el pentaclorofenol, las sales arseniacales, etc. son claros ejemplos de este tipo de productos. Algo que debemos de tener presente, es de que el apicultor normalmente no se percata del efecto nocivo de estos productos; debido a que las abejas no mueren rápidamente y que el daño fundamental consiste en que se acorta la vida de las abejas.
En este sentido, al acortar la vida de la abeja, estamos disminuyendo su período de más productividad, que es su actividad como pecoreadora. Si bien existen ciertas sales de cobre (naftenato de cobre, quinolinolato de cobre, cromato ácido de cobre) que no son tóxicos para las abejas; su residualidad a nivel de miel, cera, propoleo, etc. es muy cuestionada.
Con respecto a los derivados del petróleo que comúnmente utiliza el apicultor solos o en mezcla, (petróleo, diesel, kerosene, gasolina, aceite quemado de automotores, etc.), si bien han demostrado ser útiles, producen vapores tóxicos para las abejas y pueden contaminar la miel. Excepción de este grupo de productos son las parafinas comerciales; las que a la fecha son las únicas aceptadas por los compradores y certificadores de mieles "orgánicas" o "biológicas", en la medida que la misma sea aplicada pura. A pesar de esto, dada su practicidad, bajo costo y durabilidad hay muchos apicultores que la utilizan mezclada con diesel o kerosene en proporción de 1 a 2 (parafina - diesel).
Considerando el efecto tóxico de estos líquidos sobre las abejas; en caso de utilizarlos, previo a su uso debe de dejarse el material expuesto al sol durante aproximadamente un mes, a fin de que se evapore totalmente el diesel o petróleo. Este tratamiento suele dar mejores resultados si se realiza sobre la madera sin cepillar; ya que la retención de producto es mayor. Si bien un primer tratamiento dura varios años, es aconsejable repetir el mismo al cabo del segundo año, ya que de esta manera se prolonga significativamente la durabilidad de las maderas. A los efectos de darle color a los materiales tratados se pueden pintar los materiales con pinturas acrílicas inmediatamente después de la inmersión cuando esta blanda la mezcla a fin de que se incorpore a ella. Se debe de tener especial cuidado en el uso de estos productos ya que son altamente inflamables y tener a la mano algo con que tapar el recipiente en caso de incendio.
El otro grupo de productos lo componen los de origen vegetal. El "aceite de linaza" es tradicionalmente utilizado como "base", el cual permite fácilmente la aplicación de pinturas de aceite sobre él. Es preferible utilizar el "aceite de linaza" cocido frente al crudo, ya que el primero tiene un desecante que agiliza la operación. De no encontrarse disponible se puede utilizar el aceite común de cocina, siendo el más recomendado el poli-insaturado.
La "brea", también llamada "colofonia" es uno de los productos naturales más efectivos contra las polillas y los hongos; actuando también como hidrorepelente. De hecho los árboles de pino secretan resina como producto tóxico frente al ataque de enemigos. De la resina se obtiene la"brea" , la cual se comercializa como un bloc sólido, que se rompe en trozos con hacha o martillo y se funde en caliente para su empleo. Se puede utilizar la "brea" de calidad más barata con buenos resultados. Muy buenos resultados se han reportado utilizando mezclas de parafina y brea en una proporción de 1 a 1.


Ing. Agr. Daniel Bazzurro

No hay comentarios:

Publicar un comentario