miércoles 21 de agosto de 2013
http://www.lanueva.com/edicion_impresa/nota/20/08/2013/d8k027.html

http://www.lanueva.com/edicion_impresa/nota/20/08/2013/d8k027.html
TESIS DOCTORAL
Dulce manera de controlar el mercurio
Científicos de un instituto dependiente del Conicet crearon un método rápido para observar al peligroso metal mediante la miel. También servirá para detectarlo en aire, tierra y agua.
El mercurio es un metal tóxico que puede concentrarse en la cadena alimentaria, en el ambiente y en el cuerpo humano, con riesgos para la salud.
Proviene de zonas industriales o urbanas, del tráfico vehicular y de fertilizantes o pesticidas.
El análisis de la miel puede determinar el grado de afectación que produce este material y también se utiliza como bioindicador de contaminación en el aire, el suelo o el agua.
"La idea es automatizar diferentes metodologías para el control de calidad de productos agropecuarios, en este caso la miel, y de esa manera disminuir tiempos, reducir costos y trabajar sobre la base de la `química verde'", explicó la doctora María Eugenia Centurión, investigadora de Conicet y directora del proyecto que busca contrarrestar el mercurio.
"Además, las abejas actúan como bioindicadores de contaminación ambiental, tienen una gran área de vuelo y pueden transportar el mercurio, tanto en su cuerpo como a través del polen, y transferirlo a los productos de la colmena", destacó la licenciada Marina Domínguez, quien desarrolló este trabajo como su tesis doctoral.
Así, conociendo los hábitos de esos insectos, se pueden reconocer zonas que cuentan con dicho contaminante.
Proviene de zonas industriales o urbanas, del tráfico vehicular y de fertilizantes o pesticidas.
El análisis de la miel puede determinar el grado de afectación que produce este material y también se utiliza como bioindicador de contaminación en el aire, el suelo o el agua.
"La idea es automatizar diferentes metodologías para el control de calidad de productos agropecuarios, en este caso la miel, y de esa manera disminuir tiempos, reducir costos y trabajar sobre la base de la `química verde'", explicó la doctora María Eugenia Centurión, investigadora de Conicet y directora del proyecto que busca contrarrestar el mercurio.
"Además, las abejas actúan como bioindicadores de contaminación ambiental, tienen una gran área de vuelo y pueden transportar el mercurio, tanto en su cuerpo como a través del polen, y transferirlo a los productos de la colmena", destacó la licenciada Marina Domínguez, quien desarrolló este trabajo como su tesis doctoral.
Así, conociendo los hábitos de esos insectos, se pueden reconocer zonas que cuentan con dicho contaminante.
Flow-Batch
El método desarrollado permite reducir el tiempo del proceso de determinación que hasta ahora se utilizaba --que lleva dos horas-- a sólo 16 minutos.
El sistema, denominado Flow-Batch, es muy simple: consta de dos cámaras de vidrio, en una se realiza la digestión húmeda de la muestra de la miel para alcanzar la temperatura adecuada, empleando una lámpara halógena de bajo costo, y en la otra, la reducción del mercurio presente, que es llevado a su estado gaseoso mediante el agregado de un agente reductor.
"Buscamos optimizar el procedimiento de digestión de la muestra, para ello nos enfocamos en el pretratamiento y logramos un sistema automático donde la cantidad de muestras de análisis, el número de reactivos y la influencia humana es mucho menor", detalló Domínguez.
La mayoría de los metales nocivos encontrados en la miel pueden detectarse con este sistema automático de determinación. Además, ha sido desarrollado de acuerdo con los principios de la "química verde", ya que permite reducir la cantidad de reactivos y muestras necesarias, disminuir la necesidad de participación humana y la generación de residuos tóxicos.
Este trabajo forma parte de la tesis doctoral de la licenciada, sobre Métodos Analíticos para el Control de Calidad en Productos Apícolas, desarrollado junto al grupo de Química Analítica de Inquisur, instituto dependiente del Conicet y de la Universidad Nacional del Sur.
Domínguez, actualmente, se encuentra trabajando en dos nuevas investigaciones que se sumarán a esta iniciativa, referidas a la elaboración de técnicas para la determinación de color en muestras de miel y la clasificación de mieles de Argentina, según su origen geográfico con un sistema que incluye una cámara web.
El método desarrollado permite reducir el tiempo del proceso de determinación que hasta ahora se utilizaba --que lleva dos horas-- a sólo 16 minutos.
El sistema, denominado Flow-Batch, es muy simple: consta de dos cámaras de vidrio, en una se realiza la digestión húmeda de la muestra de la miel para alcanzar la temperatura adecuada, empleando una lámpara halógena de bajo costo, y en la otra, la reducción del mercurio presente, que es llevado a su estado gaseoso mediante el agregado de un agente reductor.
"Buscamos optimizar el procedimiento de digestión de la muestra, para ello nos enfocamos en el pretratamiento y logramos un sistema automático donde la cantidad de muestras de análisis, el número de reactivos y la influencia humana es mucho menor", detalló Domínguez.
La mayoría de los metales nocivos encontrados en la miel pueden detectarse con este sistema automático de determinación. Además, ha sido desarrollado de acuerdo con los principios de la "química verde", ya que permite reducir la cantidad de reactivos y muestras necesarias, disminuir la necesidad de participación humana y la generación de residuos tóxicos.
Este trabajo forma parte de la tesis doctoral de la licenciada, sobre Métodos Analíticos para el Control de Calidad en Productos Apícolas, desarrollado junto al grupo de Química Analítica de Inquisur, instituto dependiente del Conicet y de la Universidad Nacional del Sur.
Domínguez, actualmente, se encuentra trabajando en dos nuevas investigaciones que se sumarán a esta iniciativa, referidas a la elaboración de técnicas para la determinación de color en muestras de miel y la clasificación de mieles de Argentina, según su origen geográfico con un sistema que incluye una cámara web.
Publicación
El trabajo, que sirvió como tesis doctoral para la licenciada Marina Domínguez, fue publicado por la revista científica "Journal of Agricultural and Food Chemistry" , que se edita desde 1953 por parte de la American Chemical Society de Estados Unidos.
El trabajo, que sirvió como tesis doctoral para la licenciada Marina Domínguez, fue publicado por la revista científica "Journal of Agricultural and Food Chemistry" , que se edita desde 1953 por parte de la American Chemical Society de Estados Unidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario