domingo, 15 de septiembre de 2013

España. Tenerife. La miel también va "a parar" a la olla

domingo 15 de setiembre de 2013
http://eldia.es/gastronomia/2013-09-15/0-miel-va-parar-olla.htm

Bandera España


La miel también va "a parar" a la olla

Tenerife tiene peso específico en la extracción de un néctar caracterizado por la tipicidad que propicia la flora autóctona. Chefs punteros han aprovechado este potencial en sus fogones.
F.B. / S.L.
Las mieles de Tenerife encierran todo un mundo de tradición y arraigo popular, a lo que se añade el aroma y el sabor que confiere el paisaje de cada estrato (costa, medianías, montaña) donde se extrae este néctar del todo natural.
Desde la exuberancia del Valle de La Orotava hasta la explosión de las retamas de Las Cañadas del Teide, pasando por montes y medianías, crecen brezos, castaños, tajinastes, escobones y un sinfín de especies vegetales donde las abejas encuentran el néctar básico para elaborar este "aderezo" que ha pasado a ser un aliado en la cocina salada, valga la contradicción.
Hay platos que así lo atestiguan. Por ejemplo, un queso asado con salsa de arándanos, miel y gofio; queso blanco de Teno con miel; una ensalada de papa negra con atún confitado y vinagreta de miel y sésamo; ensalada de brotes tiernos con fruta y vinagreta de miel de flores... Todos ellos rescatados de los espacios culinarios que en los últimos años ha visitado EL DÍA.
Para dar una ligera idea de las características que propicia la miel en la cocina, indiquemos las principales:
Edulcorante: la miel es ligeramente más dulce que el azúcar, por lo menos se puede utilizar para lograr la misma intensidad de dulzor en los emplatados.
Sabor: no sólo imparte un sabor único a cualquier combinación culinaria, pero también balancea y realza los perfiles de sabor de otros ingredientes utilizados en una receta.
Emulsionante: actúa como aglutinante y espesante original para salsas, aderezos y marinadas.
Humectante: proporciona y retiene la humedad a una variedad de platos e, incluso, puede extender la vida útil de los productos horneados
Las mieles producidas en Tenerife son específicas gracias a la originalidad de la flora autóctona de nuestro territorio, que hace posible combinaciones inexistentes en otras partes del planeta.
Laboriosas como nadie, las abejas, además de excelentes arquitectos, podrían considerarse los mejores y más sabios alquimistas de la naturaleza. Fabrican el alimento perfecto, porque, además de su delicioso sabor, posee propiedades no sólo nutricionales sino medicinales.
Los apicultores canarios han manejado tradicionalmente en sus colmenas la abeja que vivía de manera salvaje en el medio natural, conocida como abeja negra.
La apicultura tinerfeña constituye una actividad de gran tradición, que ha sabido mantener su idiosincrasia a lo largo de los años, con un método de explotación básicamente artesanal y que representa para muchos apicultores un complemento de la renta familiar.
Tenerife es la isla con mayor peso apícola y, en consecuencia, sus producciones endulzan composiciones variadas, como así acredita el trabajo desde hace muchos años la Casa de la Miel, ubicada en El Sauzal y con el experto Antonio Bentabol al frente.
Es que ya sea tomada directamente, para cocinar o para amasar gofio en la clásica pella, o para acompañar lácteos y postres, y endulzar infusiones, cualquiera de las excelentes mieles de Tenerife ponen una nota de tipicidad y de variación en la mesa.
Este género cada vez está más reconocido como un ingrediente versátil y está fijo en la despensa de algunos cocineros de talla.
Varios chefs punteros consultados por El Día coinciden en aseverar que aportan sabores equilibrados para proporcionar humedad (jugosidad) a los productos horneados; además, como ingrediente, facilita una serie de tareas para la labor en las panzas de las cocinas profesionales y domésticas, todo desde un pequeño recipiente.
Uniformados de blanco han apostado por unos medallones de solomillo de cerdo con salsa de miel y, por supuesto, como postre: mousse de gofio con miel y requesón; milhojas de queso fresco y membrillo con gelatina de miel, acompañando al gofio o a un quesillo. Debido a sus componentes, la miel está clasificada en el grupo de los alimentos hidrocarbonados, es decir, los que están formados por hidrógeno, carbono y oxígeno, elementos que proporcionan calorías al organismo, que se traduce en energía.
Del 60 a 80 por ciento, este néctar está compuesto por monosacáridos, azúcares simples que el organismo asimila directamente; en la composición participan más de 70 sustancias diferentes, de acuerdo a la variedad, que depende del tipo y la cantidad de flores libadas por las abejas, el tipo de colmena y las condiciones climáticas y regionales.
Su consumo tiene efectos positivos a nivel del corazón, ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario. Igualmente, por ser rica en minerales y oligoelementos, influye sobre las enfermedades reumáticas. Un dechado de virtudes.
Vea en su móvil. Acceda a un vídeo donde podrá ver la labor de la Casa de la Miel de El Sauzal
"Arcoiris". Las tonalidades claras y gustos menos intensos van de la retama al color oscuro y el sabor fuerte de la miel de aguacate.

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