miércoles 17 de diciembre de 2014
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Argentina. Chaco.
CHARATA (Agencia) --La apicultura en el Chaco gana en reconocimientos y marca un crecimiento notable. Una muestra de esta realidad es la cooperativa apícola granjera La Misky Sumaj, de General Pinedo. El presidente Mario Di Benedetto aseguró que no es una campaña buena, pero confían en aumentar la cosecha durante la floración de la soja en marzo y alcanzar los diez kilogramos de miel por cajón. 16 de Diciembre, 2014
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En junio pasado se inauguró la sala de fraccionamiento y envasado en la Cooperativa La Misky Sumaj, construida y equipada con aportes del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, a través del programa Prodear. Di Benedetto explicó que la producción se encuentra en el período cuando las abejas dan la posibilidad de cosechar. Y para eso, en plena campaña, trabajan con dos turnos, es decir dos equipos de trabajo. La cooperativa apícola mostró un crecimiento exponencial dentro de la industria y hoy trabajan con mil núcleos.
En cuanto a la productividad, sostuvo: “Pareciera un año espectacular para la apicultura, con las lluvias a mediados de agosto, e hicimos multiplicaciones en nuestra cooperativa, con 500 núcleos nuevos; pero el frío de octubre produjo condiciones climáticas adversas para la producción e hizo que pasara de largo la floración del monte”.
Actualmente, la cooperativa saca entre doce y quince kilogramos por cajón. Mientras que con el girasol florecido y la humedad que dejaron las últimas lluvias en la zona, empezaron a cargar las colmenas. Por lo tanto, Di Benedetto aclaró: “Uno ve girasoles buenos y las abejas están trabajando, pero si no se dan las condiciones climáticas sólo llevan polen y hay escasez de néctar”.
Así, adelantó que “se estima que la cosecha no será buena, y se calcula la extracción entre doce y quince kilogramos de miel por cajón”. Aunque aclaró: “Pero eso no nos quita el entusiasmo de seguir creciendo”. La Misky Sumaj ha alcanzado los 1000 núcleos, y con la floración de la soja y reinas nuevas se esperan sacar entre diez y doce kilogramos durante febrero y marzo. La adquisición de equipamiento y la inauguración de la sala de fraccionamiento fueron un impulso importante para la cooperativa.
La cooperativa apícola-granjera
Por el reconocimiento del Ministerio de la Producción, La Misky Sumaj es considerada una de las mejores cooperativas del Chaco. “Nada de esto hubiera sucedido si no teníamos el sustento de la Unidad de Planificación del Ministerio de Producción, a cargo de Marta Soneira y su equipo de trabajo”, expresó Di Benedetto.
La cooperativa tiene el segundo programa de Jóvenes Apicultores, con el que se han llenado 200 cajones. “Estos chicos pasarán a formar parte de la cooperativa y ser productores, porque se llevarán a su apiario quince cajones, con la tutoría de un apicultor”, manifestó.
Recientemente incorporó seis socios, con lo que denota su ampliación. A su vez, la sala de extracciones fue la segunda habilitada en la provincia por el Senasa a nivel nacional. “Y estamos haciendo los papeles para que Bromatología nos habilite la sala de fraccionado”, adelantó el presidente. Ya que el objetivo de la cooperativa es fraccionar mil kilogramos de miel (tres tambores) con su propia marca, Misky, para entrar en el mercado interno del Chaco y provincias vecinas.
En cuanto al resto de la producción, Di Benedetto precisó: “Estamos dentro de un consorcio en el que representamos a cinco cooperativas y se vende a un acopiador”. En los dos últimos años le vendieron a Grúa San Blas, una empresa que se instaló en el Chaco y comercializa mieles chaqueñas. Y en años anteriores vendieron a empresas reconocidas, como Parodi y Nesco, que exportan a otros países. Pero desde la cooperativa el objetivo es abarcar el mercado nacional, para lo cual aseguran tener el apoyo constante del ministerio.
Por otro lado, el presidente de la cooperativa indicó: “La apicultura no es una actividad primaria, y para los productores puede ser secundaria, pero también una función social para incentivar a los jóvenes”. En cuanto al funcionamiento de La Misky Sumaj, explicó que la cooperativa se rige en forma horizontal y las decisiones son tomadas entre los 38 integrantes. Mientras que la empresa tiene autonomía y los apicultores que retiran los nutrientes o azúcares para su producción devuelven el mismo valor al tiempo de la cosecha, pero en miel.
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