sábado, 15 de agosto de 2015

El propóleos como solución contra la varroa

sábado 15 de agosto de 2015
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Bandera de Argentina

   
José Montiel
5 de agosto a las 18:40
 
MEDICAMENTOS NATURALES
El propóleos como solución contra la varroa 
Portal Apícola (12/07/06) No es novedad que el propóleos sea utilizado como método curativo en la apicultura. Aquí, el Doctor Julio Díaz brinda unas recetas para utilizar a este producto de la colmena como solución contra la varroa, principal inconveniente sanitario de la apicultura.

El uso del propóleos como remedio eficaz contra la varroasis sigue adquiriendo popularidad en beneficio de los apicultores, de las abejas y de una apicultura menos contaminante.
Vale recordar que el reconocimiento del propóleos como solución eficaz contra la varroa tiene curioso inicio al aplicarse contra un ataque de Loque Americana, donde el propóleos se mostró sumamente eficiente para controlarlo .
A posteriori se ha usado también el propóleos en el tratamiento de Cría yesificada y nosemosis con buen resultado.
En abundantes pruebas de campo y en estudios científicos realizados en Berlín (Alemania) se demostró que el propóleos en bajas concentraciones mata por contacto a la varroa, quizás por un efecto mecánico al tapar los espiráculos respiratorios de los ácaros.
Hay que tener en cuenta que el propóleos pasa a la hemolinfa de las abejas y las larvas y de allí también es succionado por varroas que –cuando atacan la cría- mueren dentro de las celdillas. Esta circunstancia hace presumir que puede haber otro mecanismo en el propóleos para eliminar varroas. No se puede dejar de lado el hecho de que el propóleos en las abejas -o en la colmena- también estaría actuando como inmunomodulador(o sea corrigiendo o elevando las defensas) y de allí la "levantada" que se suele ver en las colmenas tratadas con propóleos.
No obstante, especular sobre sus mecanismos de acción no es determinante para los apicultores desde el momento que sabemos que su aplicación resulta eficiente, los apicultores trabajamos y serán los investigadores los que deberán develar estas respuestas.-
Los apicultores de General Alvear, Mendoza, que fueron quienes desarrollaron esta metodología de trabajo desde 1993, tienen demasiados buenos resultados como para prestarle atención a los suspicaces que siempre albergan alguna duda.
La difusión de este tratamiento ha llevado a que se recomprueben sus efectos en muy distintas zonas, climas y sobre diferentes razas de abejas.
También la práctica demostró que cualquier propóleos correctamente utilizado tiene efectos acaricidas contundentes, habiendo demostrado una capacidad de volteo del 99%.
Forma de preparación
La preparación es sumamente simple, barata y sin riesgos de desabastecimiento, de mercadería "truchada" o de contaminación de mieles.
Como en toda preparación con propóleos hay que llegar al Extracto Blando, es decir la resina pura, y recién desde allí, elaborar los productos. Si no partimos del extracto blando (EB) trabajaremos con dosis desconocidas y sin seguridad sobre lo que hacemos.

Para preparar el EB maceramos el propóleos en alcohol de 96º (el común de uso familiar), sin importar las cantidades de propóleos y alcohol que usemos. Luego se procede al filtrado que se realiza en un papel común y a la colocación del preparado en heladera para que se separe gran parte de la cera que al enfriarse queda en la superficie y se la quita con la mano o con un colador.
Luego debemos desalcoholizar la solución, mediante su exposición a una corriente de aire que no sea mayor a los 50º C para no arruinar el producto. El proceso de desalcoholización es en general lento y, de acuerdo a los volúmenes, puede llevar hasta varios días.
Cuando el nivel del preparado ya no tiene alcohol para evaporar, es decir que su volumen ya no se reduce, y tiene una consistencia como de miel espesa, se puede decir que tenemos nuestro propóleos puro, o Extracto Blando de propóleos (EB).
Ahora el EB se disuelve en alcohol de 96º, creando una solución alcohólica de propóleos, en una proporción determinada según la receta. El siguiente paso es mezclar esta solución de propóleos con el jarabe, para aplicar en la colmena. El tipo de jarabe no es importante, baste que sea un vehículo dulce para que la abeja lo ingiera.
Se aplica en la colmena asperjando, pulverizando, o “cucharoneando", empapando nodrizas, cuadros y hasta cría, para obligar a las nodrizas a que lo ingieran al limpiar y lo pasen a las abejas adultas y a la cría.
Se aplican 50 cc (no hace falta empapar todos los cuadros sino “ensuciar” de modo que las abejas lo recolecten y lo distribuyan) de jarabe con solución alcohólica por cámara de cría, una vez a la semana durante tres semanas consecutivas. Es obvio que las fechas de aplicación, duración del tratamiento, etc. van a depender de la situación de las colmenas. Si no hay síntomas no conviene usarlo para no estresar a la colmena abriéndola innecesariamente y el resumen sería que hay que usar el sentido común.-

Las recetas
A lo largo del tiempo, producto de malos entendidos, se ha trabajado con dos recetas distintas en las cantidades, pero obteniendo resultado terapéutico satisfactorio ambas recetas. Por debajo de los mínimos planteados no hay efecto terapéutico y por encima de los máximos se puede "disminuir o cesar" la postura de la colmena.
Receta al 10%: Solución alcohólica al 17% de propóleos (17% de propóleos y 83% de alcohol). Se coloca una parte de solución alcohólica en nueve de jarabe y se aplica.-
Receta al 2%: Solución alcohólica al 8,5% de propóleos (8,5% de propóleos y 91,5% de alcohol). Se colocan dos partes de solución alcohólica de propóleos en noventa y ocho de jarabe y se aplica.
Básicamente, esto es todo lo necesario para curar a las colmenas con propóleos. Un procedimiento simple y eficiente.

La cura preventiva no existe
Resalto que la cura preventiva no existe, aún cuando la repitan técnicos y manuales. Es solo una presión para vender productos innecesarios.
Si hay síntomas: Se cura. Si no hay síntomas: Se previene. Es imposible que coexistan ambas situaciones. O existe la enfermedad o no existe, por lo tanto es una bobería hablar de cura preventiva.

Julio C. Díaz - epumer@infovia.com.ar

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