trazabilidad
La trazabilidad está entendida como un conjunto de acciones, medidas y procedimientos técnicos que permite identificar y registrar cada producto desde su nacimiento hasta el final de la cadena de comercialización.
Las nuevas y exigentes regulaciones de la Unión Europea y Estados Unidos demandan a los países exportadores de productos alimenticios contar con sistemas de trazabilidad comprobables. Los tiempos de respuesta exigidos y los volúmenes de información a administrar, convierten a la incorporación de tecnología informática en una inversión que asegura la llegada de los productos a los mercados compradores más exigentes.
En el último tiempo y más todavía con la llegada de Mercedes Nimo, la trazabilidad tomó un papel preponderante en la difícil escenografía que viene presentando el sector desde hace prácticamente un año e inmediatamente surge el interrogante entre los apicultores sobre si existe realmente un problema importante en este sentido o si simplemente se trata de alguna estrategia para tratar de justificar los precios que se manejan actualmente.
Uno de los fundamentos que esgrime Nación para hablar sobre problemas de trazabilidad se basa en un informe elaborado por una delegación china que visitó varias salas de nuestro país, pero cuya devolución no fue entregada a los propietarios de dichos establecimientos, y al respecto desde Córdoba Javier Cersósimo (Consejero Provincial) indicó “suena poco serio que se tome este informe como referencia porque indudablemente ellos tienen intereses creados ya que son competidores nuestros”, y agregó “justamente ellos que están metiendo en el mercado apícola jarábe de arroz, la verdad no entiendo como pueden hablar de trazabilidad”, y en esta dirección desde el sudoeste de la provincia de Buenos Aires José Luis Cuesta fue contundente. “Esto es una chicana del exterior para bajarnos el precio, tal como pasó años atrás con los nitrofuranos”, y concluyó “espero que los funcionarios nos den una mano sino estamos realmente muy complicados”.
En contrapartida también desde suelo bonaerense Marcos Fidanza fue claro al respecto. “Existe un problema de trazabilidad y es culpa de nosotros mismos. Hoy en día es muy difícil regularizar la situación de los apicultores por los valores de la miel”.
“En los años buenos, todos podríamos haber mejorado la calidad del trabajo y no todos lo hicieron. El problema no es tener más salas habilitadas sino educar al apicultor para que defienda su producción. Una de las formas es dándole trazabilidad”, redondeó.
Por último, fue contundente y sin pelos en la lengua afirmó: “Hay todo un movimiento detrás de la falta de trazabilidad que favorece a unos pocos y que la mayoría de los apicultores ignora. Salas de extracción comunitarias que cosechan cientos de tambores y ni siquiera funcionan”.
En sintonía desde CIPSA Julio Fontan fue contundente. “La trazabilidad argentina es un desastre lamentablemente”, y argumentó “te ponen cualquier número de RENAPA, de sala de extracción y la verdad que es todo muy complicado”, y finalizó “más allá que China venda miel trucha, tienen mejores tambores y la documentación está en regla, y ahí sacan ventaja en este aspecto”.