viernes 22 de abril de 2016
http://api-cultura.com/atentos-con-la-nosemosis/

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Atentos con la Nosemosis
La Nosemosis es una enfermedad de las abejas adultas, cuyo microorganismo vive como parásito en las células epiteliales que recubren el interior del intestino medio de las abejas donde cumple su ciclo de vida. En el transcurso de una de las fases de su desarrollo el agente causal produce esporas, formas de conservación y de diseminación del mismo.
Se manifiesta por lo general a fines de invierno o a principios de primavera llegando a observarse los niveles más altos de infección durante la primavera.
Habitualmente está presente en la mayoría de los apiarios sin causar daños serios. Se necesita de la contribución de factores ambientales para que se transforme en un serio problema.
Esta enfermedad está favorecida por inviernos largos y fríos, y por veranos lluviosos, donde el exceso de humedad sin dudas tiene mucha incidencia.
El agente causal de esta enfermedad desarrolla entre 10 a 37º C, encontrando condiciones óptimas para su desarrollo entre los 30 a 32º C. Temperaturas por debajo y encima de los límites inhiben su desarrollo.
En consecuencia para tener más precisiones al respecto nuestro medio dialogó con inspectores sanitarios de varias regiones del país, quienes sin dudarlo consideraron que dadas las condiciones actuales los apicultores deben estar cuanto menos alertas.
“Las condiciones son óptimas para el desarrollo de la enfermedad, puede ser que haya brotes en colmenas que están mal atendidas y mal nutridas”, aseguró Patricia Brizio y en concordancia Walter Cardón aseguró que el exceso de humedad y más en otoño es clave para el desarrollo de Nosema y añadió “es fundamental el manejo de espacios, constatar la inclinación de la colmena hacia delante y que tenga una buena ventilación”, y agregó “sabemos que los apicultores están bajoneados porque la actividad está en crisis, pero es fundamental llevar adelante un manejo integrado para no sufrir complicaciones en el arranque de la próxima temporada”.
Por su parte José Luis Cuesta advirtió que también deben prestarle atención a la cría yesificada y redondeó “la clave y el éxito de la apicultura es una buena invernada y tratar de corregir todas las falencias que puedan existir. Hay que conocer muy bien cada zona al momento de tomar decisiones”.
Siguiendo con la recorrida Gladis Acevedo destacó que ellos hace diez años que realizan análisis para detectar la enfermedad y agregó “si esperas a ver los síntomas ya es demasiado tarde”. “Cuando encontramos la enfermedad atacamos con fumagilina, porque el resto de las alternativas no nos dieron resultados, aunque esperamos tener cargas que justifiquen la cura, no curamos con cargas bajas”, finalizó la idea.
Para cerrar Luis Muroni afirmó “debemos estar alertas tanto con Nosema como con Varroa”, y remató “nosotros no usamos antibióticos, directamente si tengo algún síntoma de enfermedad lo que hago es cambiar reina y jarabear o sino directamente la elimino a la colmena”.
Prácticas inadecuadas
El apicultor muchas veces realiza acciones sobre las colmenas que favorecen la proliferación de la enfermedad, entre las cuales cabe mencionar:
– Todo aquello que interrumpa o limite la cría en otoño, conduce a debilitar a la colonia dejándola expuesta a contraer enfermedades.
– Suministrar a las colmenas alimentos de mala calidad: Ácidos, fermentados, con impurezas que puedan provocar diarrea en las abejas.
– Aportar alimentación estimulante demasiado temprano en primavera cuando las condiciones meteorológicas no son del todo estables puede predisponer a contraer la enfermedad.
– El transporte de abejas a nuevas ubicaciones también puede agravar la infección debido al encierro y al aplastamiento que sufren las abejas durante el mismo.
Desinfección
Para desinfectar los cuadros y alzas se utiliza el ácido acético glacial al 100% diluido en agua al 80% o directamente el ácido acético glacial al 80% si se consigue en el mercado.
-Armar pilas de 8 ½ alzas o 4 alzas sobre una tapa de colmena invertida. Arriba de todo colocar una ½ alza sin cuadros.
-Colocar sobre los cuadros de la 8º ½ alza o la 4º alza, según el caso, un platito o un recipiente con una gasa o tela embebida con 150 ml del preparado. Si es posible sellar las uniones de los cajones con cinta de embalar. Tapar la pila con una tapa de colmena.
-Dejar actuar durante 21 días (Con una cura es suficiente) y evaluar, y se repite si es necesario (En general no hace falta). Todo esto debe llevarse a cabo en una habitación bien cerrada.
Antes de incorporar este material sobre las cámaras de cría deben ser bien ventilados al menos 48 horas antes.
Si se coloca un platito cada dos alzas o cuatro media alza, en primavera, con temperaturas templadas, se puede hacer el tratamiento en 8 días y después ventilar por 48 horas antes de distribuir el material a las colmenas.
Se manifiesta por lo general a fines de invierno o a principios de primavera llegando a observarse los niveles más altos de infección durante la primavera.
Habitualmente está presente en la mayoría de los apiarios sin causar daños serios. Se necesita de la contribución de factores ambientales para que se transforme en un serio problema.
Esta enfermedad está favorecida por inviernos largos y fríos, y por veranos lluviosos, donde el exceso de humedad sin dudas tiene mucha incidencia.
El agente causal de esta enfermedad desarrolla entre 10 a 37º C, encontrando condiciones óptimas para su desarrollo entre los 30 a 32º C. Temperaturas por debajo y encima de los límites inhiben su desarrollo.
En consecuencia para tener más precisiones al respecto nuestro medio dialogó con inspectores sanitarios de varias regiones del país, quienes sin dudarlo consideraron que dadas las condiciones actuales los apicultores deben estar cuanto menos alertas.
“Las condiciones son óptimas para el desarrollo de la enfermedad, puede ser que haya brotes en colmenas que están mal atendidas y mal nutridas”, aseguró Patricia Brizio y en concordancia Walter Cardón aseguró que el exceso de humedad y más en otoño es clave para el desarrollo de Nosema y añadió “es fundamental el manejo de espacios, constatar la inclinación de la colmena hacia delante y que tenga una buena ventilación”, y agregó “sabemos que los apicultores están bajoneados porque la actividad está en crisis, pero es fundamental llevar adelante un manejo integrado para no sufrir complicaciones en el arranque de la próxima temporada”.
Por su parte José Luis Cuesta advirtió que también deben prestarle atención a la cría yesificada y redondeó “la clave y el éxito de la apicultura es una buena invernada y tratar de corregir todas las falencias que puedan existir. Hay que conocer muy bien cada zona al momento de tomar decisiones”.
Siguiendo con la recorrida Gladis Acevedo destacó que ellos hace diez años que realizan análisis para detectar la enfermedad y agregó “si esperas a ver los síntomas ya es demasiado tarde”. “Cuando encontramos la enfermedad atacamos con fumagilina, porque el resto de las alternativas no nos dieron resultados, aunque esperamos tener cargas que justifiquen la cura, no curamos con cargas bajas”, finalizó la idea.
Para cerrar Luis Muroni afirmó “debemos estar alertas tanto con Nosema como con Varroa”, y remató “nosotros no usamos antibióticos, directamente si tengo algún síntoma de enfermedad lo que hago es cambiar reina y jarabear o sino directamente la elimino a la colmena”.
Prácticas inadecuadas
El apicultor muchas veces realiza acciones sobre las colmenas que favorecen la proliferación de la enfermedad, entre las cuales cabe mencionar:
– Todo aquello que interrumpa o limite la cría en otoño, conduce a debilitar a la colonia dejándola expuesta a contraer enfermedades.
– Suministrar a las colmenas alimentos de mala calidad: Ácidos, fermentados, con impurezas que puedan provocar diarrea en las abejas.
– Aportar alimentación estimulante demasiado temprano en primavera cuando las condiciones meteorológicas no son del todo estables puede predisponer a contraer la enfermedad.
– El transporte de abejas a nuevas ubicaciones también puede agravar la infección debido al encierro y al aplastamiento que sufren las abejas durante el mismo.
Desinfección
Para desinfectar los cuadros y alzas se utiliza el ácido acético glacial al 100% diluido en agua al 80% o directamente el ácido acético glacial al 80% si se consigue en el mercado.
-Armar pilas de 8 ½ alzas o 4 alzas sobre una tapa de colmena invertida. Arriba de todo colocar una ½ alza sin cuadros.
-Colocar sobre los cuadros de la 8º ½ alza o la 4º alza, según el caso, un platito o un recipiente con una gasa o tela embebida con 150 ml del preparado. Si es posible sellar las uniones de los cajones con cinta de embalar. Tapar la pila con una tapa de colmena.
-Dejar actuar durante 21 días (Con una cura es suficiente) y evaluar, y se repite si es necesario (En general no hace falta). Todo esto debe llevarse a cabo en una habitación bien cerrada.
Antes de incorporar este material sobre las cámaras de cría deben ser bien ventilados al menos 48 horas antes.
Si se coloca un platito cada dos alzas o cuatro media alza, en primavera, con temperaturas templadas, se puede hacer el tratamiento en 8 días y después ventilar por 48 horas antes de distribuir el material a las colmenas.
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