sábado, 27 de agosto de 2016

Argentina. Informe Vairolatti. Glifosato en miel

sábado 27 de agosto de 2016
http://www.vairolatti.com.ar/informes.php
Bandera de Argentina

 Argentina. Informe Vairolatti. Glifosato

Cuando ya tenía terminado el Newsletter de Julio terminado una nueva problemática apareció en escena. Lo primero que encontré es algunos compradores de miel  que empezaban a contarlo en los foros y varios apicultores con una reacción de impotencia sobre el tema. Algunas noticias, de medios apícolas serios, lo publicaban ALEMANIA RECHAZA MIEL  ARGENTINA CON GLIFOSATO.  Así el 31 de Julio nos sorprendía este tema y encaminábamos otra investigación.
Investigadores del centro Abraxis de Pennsylvania junto a la Universidad de Boston han presentado un informe que muestra evidencias del herbicida “glifosato” en altas cantidades en productos alimenticios como la miel comprada en Philadelphia, Estados Unidos, a modo de ejemplo. Los resultados mostraron que la miel de los países que permiten los cultivos genéticamente modificados (GMO) contenía mucho más glifosato que los países que limitan o prohíben el cultivo de transgénicos.
Henry Rowlands, Director de Pulso Sostenible, afirmó: “Esta triste noticia muestra cuán generalizado es el glifosato en nuestra comida. Con el aumento de los cultivos cada vez es más difícil de evitar su presencia en nuestras comidas. Si le preguntas a cualquier persona si permitirían los niveles de químicos tóxicos como el glifosato en sus cuerpos la respuesta, por supuesto, siempre será ‘No’. Es un hecho que el proceso científico y normativo no puede evidenciar niveles “seguros” para estos productos químicos”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), máximo espacio internacional en materia sanitaria, acaba de alertar sobre la vinculación del herbicida glifosato (el más utilizado en el mundo) y el cáncer. Confirmó que existen “pruebas” de que el herbicida puede producir cáncer en humanos y en animales de laboratorio. “También causó daño del ADN y en los cromosomas en las células humanas”, alerta el trabajo científico y detalla que se detectó glifosato en agua, alimentos, y en sangre y orina de humanos. El glifosato también se ha encontrado en la leche materna de mujeres estadounidenses analizadas El glifosato se utiliza de manera masiva en soja y maíz transgénicos (entre otros cultivos) y desde hace más de diez años es denunciado por organizaciones sociales, campesinas, médicos y científicos independientes de las empresas.
Mucho más cerca nuestro en la cuenca del río Paraná está altamente contaminada con el herbicida glifosato, según una investigación de científicos argentinos publicada por la revista internacional Environmental Monitoring and Assessment. El trabajo, que lleva la firma de, entre otros, Alicia Ronco y Damián Marino, investigadores del Conicet, expone que el Paraná recibe una carga contaminante de sus afluentes sobre todo en las zonas donde se realiza agricultura intensiva mediante la fórmula que combina semillas transgénicas, agroquímicos y siembra directa.
En Argentina se aplica glifosato en más de 28 millones de hectáreas, volcando a los suelos más de 300 millones de litros de glifosato cada año. Los campos de soja transgénica, maíz y algodón son rociados con el herbicida  para que nada crezca, salvo los transgénicos. También está permitido su uso en cítricos, frutales de pepita (manzana, pera, membrillo), vid, yerba mate, girasol, pasturas, pinos y trigo. A partir del avance transgénico, aumentó geométricamente el uso del glifosato, desarrollado y comercializado inicialmente por Monsanto desde la década del ’70, aunque en el 2000 se venció la licencia, en la actualidad lo producen un centenar de empresas.
                         
A medida que crecía la siembra de transgénicos, y mayor era el uso de agro tóxicos, se sumaban las denuncias por daños a la salud. Caso emblemático de Argentina es el de las Madres del Barrio Ituzaingó Anexo en Córdoba, que incluso llegó a juicio penal con condenas para el productor y el fumigador. Y también se sumaron los estudios científicos que daban cuenta de abortos espontáneos, cáncer, malformaciones y afecciones agudas, entre otras consecuencias.

Consecuencia de este indiscriminado uso del agro tóxico es que hoy entre otras cosas, nuestras mieles tienen residuos de glifosato, el primer análisis que se emite desde Alemania, es que no recibirán mieles que superen los 50 ug/kg  .Los cincuenta son microgramos por kilo (una millonésima parte de un kilogramo) y 50 ug/kg es lo permitido para productos orgánicos. Lo cierto es que a partir de Diciembre de 2017 el comité científico de la Unión Europea deberá verter su opinión para la  prohibición absoluta del glifosato, cuestión que es de público conocimiento se va a efectuar. De hecho la unión europea entiende que estas últimas extensiones del plazo para la prohibición es solo una cuestión política.
 De un total  de 69 muestras de miel, el 59 %  contienen  glifosato con niveles por encima de los cuantificables (17-163 ug/kg, dando un estimado de 61 ug/kg).

                                 

En otras palabras toda la miel que está siendo estudiada contiene niveles altos de glifosato, y no serian comercializables para la Unión Europea.

Alemania podría rechazar MIEL uruguaya por presencia de Glifosato.  La agroindustria en Uruguay está arruinando la miel, las abejas y por supuesto la salud de su población, contempla un newslweter de Apicultura Uruguay  y desde el foro LAPISADA, el apicultor Chileno Juanse Barros da un primer paso y pública el día 15/08/2016: "Se nos viene un nuevo calvario. Glifosato en Mieles
Ahora comienza solapadamente una serie de cuestionamientos como la importancia de 50 ppb?, métodos de detección?(el mes pasado un laboratorio alemán QSI ya ofrecía el test de glifosato,Xenobióticos), costos de análisis para exportadores?(que inevitablemente terminamos pagando los productores), probabilidad de porcentaje de nuestras mieles contaminadas, etc..
Sin embargo, no puedo evitar escribir todo esto y pensar… “nos cuestionan 50 partes de glifosato por billón de miel y consumen derivados de soja transgénica(que sabemos el glifosato creció sustancialmente a partir de la sojización de nuestros campos) como saludables y naturales” a modo de ejemplo: Europa consume brotes de soja, hamburguesas de soja, milanesas de soja, aceite de soja, harinas de soja, salsa de soja, etc.. Algo  parece no estar bien en esta ecuación … a mi humilde criterio.
Seguramente esto se defina en el transcurso de las  próximas semanas cuando el resto de los países de la UE decida seguir comparando miel…, ya que es un hecho que ellos por lo menos hasta Diciembre de 2017 pueden seguir usando glifosato en sus campos y no es posible ser más papistas que el Papa.




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