El pasado mes de setiembre se llevó a cabo la reunión del Consejo Asesor Regional (CAR) en el
Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Treinta y Tres, en la cual se abordan
diferentes áreas, entre ellas, la apicultura. En el informe presentado en la CAR se advierte que la
apicultura nacional presenta incertidumbre en los mercados, con un aumento en la cantidad de
apicultores que abandonan sus apiarios o lo venden “a precio de rutina”.  Dicho infome aborda la
 situación de la actividad apícola en los departamentos de Treinta y Tres, Maldonado, Lavalleja,
Cerro Largo y Rocha.
En Treinta y Tres: No hay tambores ni espacio en los galpones ya que está lleno de miel sin vender,
 “hay apicultores abandonando colmenas, si no se vende esta producción”, previéndose la próxima
 zafra será “muy complicada” porque no hay tambores ni lugar para almacenar.
En tanto que en Maldonado, recién están comenzando a revisar los apiarios y el flujo floral comienza
 en octubre.
Por su parte Lavalleja no ha podido vender un tercio de la cosecha. Esta dificultad de comercialización
 ha traído complicaciones económicas a los apicultores que ha afectado su accionar en todo este tiempo
 al no contar con los recursos necesarios para poder desarrollar la actividad, “aún queda en depósito” y
sin vender “aproximadamente 1/3 de la cosecha”. “Los precios obtenidos han oscilado en torno a U$S
 1,10 – U$S  1,20 el kilo, y  quedarían sin vender, de 2.500 a 3.500 toneladas”.
 Cerro largo, tuvo la peor temporada de los últimos tiempos. Se vendió “en el mejor de los casos, la
 mitad de la miel depositada en las salas de extracción, con precios de entre U$S 1,15 – 1,30”.
El mal estado de los tambores “complica la operativa comercial” porque los exportadores “intentan
descontar parcial o totalmente el valor de los mismos”. Eso más el bajo precio de la miel y en caso del
flete su alto costo relativo, lleva a que haya apicultores que no cosecharon la miel de otoño dada la
poca rentabilidad esperada.
CONCLUSIONES: el informe apícola del este del país señala que se “sigue padeciendo por una
 contínua situación de incertidumbre de mercados, a la que no se le ve solución cercana”, que “sigue
cayendo el número de apicultores en la actividad, al mismo tiempo que se incrementan los comentarios
 de un desánimo general. Se señalan las “trabas arancelarias y no arancelarias” que “encuentran un
fácil blanco en los países tomadores de precios y, especialmente, en las producciones de reducida
escala”, dos características que tiene Uruguay. Según publica  TodoElCampo de Uruguay