Según expuso el declaraciones periodísticas el ministro de Agricultura trasandino, Antonio Walker, la
miel chilena podría entrar a China, acuerdo que se viene trabajando desde hace alrededor de tres años y
que beneficiará a cerca de ocho mil apicultores. «Es una gran noticia para Chile y para la agricultura
familiar campesina», sostuvo, precisando que «la entrada de la miel se firmó el año pasado y sólo falta
el trámite de los papeles sanitarios.
El funcionario indicó que es fundamental lograr la confianza por parte de los países del exterior y
añadió  que en el país existen cerca de un millón de colmenas de abejas y se exportan alrededor de 39
 millones de  dólares en miel, lo que luego de este acuerdo podría potenciarse. «Podemos tener muchos
más apicultores , considerando que una colmena no solo produce miel, sino que un total de 22
productos distintos», prosiguió y por eso, además, aprovechó de hacer un llamado a la «asociatividad».

Por su parte, el gerente general de Apicoop, Juan Eduardo Henríquez, expuso que la miel chilena
 incluso  puede alcanzar mayores estándares de calidad que la neozelandesa, asegurando que Chile tiene
 una diversidad botánica que permite una vegetación única en el mundo, de carácter endémico, de
 manera que ellos tienen una miel de un origen específico que tiene propiedades aún por terminar de
descubrirse.
«No sería extraño que en dos o tres años más, si logramos llegar a término con especificaciones que
 ellos llevan (Nueva Zelanda) en una década con el consorcio apícola vamos a descubrir, o vamos a
poder lanzar al mercado, las propiedades medicinales que tiene la miel chilena. Así que esas son
noticias en desarrollo».
Por otra parte, indicó que como país van a tener que aportar con cantidades que sean pequeñas, pero
con un producto altamente especializado que eventualmente pueda llegar al máximo de las mesas de
China. Es una invitación para que el Estado chileno pueda estimular el desarrollo de la apicultura».
La miel que se vende actualmente en China proveniente de países como Nueva Zelandia tiene,
según Henríquez, unos precios «sorprendentes»,  un frasco mediano llega a comercializarse a un valor
 que rondaría los 96 dólares afirmó.
“Nueva Zelanda tiene la particularidad que tiene años de inversión en investigación para poder llegar
con sus mieles que tienen bondades particulares. Si nosotros quisiéramos llegar a ese nivel obviamente
que tenemos que terminar los procesos de investigación”