La miel resulta ser uno de esos alimentos que ha acompañado al ser humano desde el inicio de los tiempos. Energía dulce muy útil en la cocina para innumerables recetas y edulcorante natural enormemente aprovechado. Tan interesante que pronto los egipcios se esforzaron en desarrollar la apicultura para no tener que ir a robarla a colmenas salvajes.

De las colmenas se recoge la miel en un estado líquido viscoso que mientras se mantenga cruda, sin pasteurizar, tiende a cristalizarse, a endurecerse. En esta trasformación no pierde cualidades pero si se resulta un tanto arenosa a la hora de consumirse. Una vez pasteurizada, operación que se hace para eliminar las impurezas y dejarla más limpia, lo que sucede es que obtiene un producto más líquido y que quizá gotee en exceso....

https://www.deia.eus/gastronomia/2023/04/16/miel-cremosa-mejor-forma-untar-6688507.html

Nota de BA. El tema con miel pasteurizada no es que gotee en exceso sino la pérdida de propiedades biológicas en el calentamiento