domingo, 19 de julio de 2026

Argentina. Córdoba. El dulce tesoro de los bosques: Melisa y las meliponas

  domingo 19 de julio de 2026

El dulce tesoro de los bosques: Melisa y las meliponas




Daniel Diaz Romero - La tinta
17 julio, 2026 por Daniel Díaz Romero

Mientras la industria apícola se enfoca en la abeja europea, el norte de Córdoba protege a las 

meliponas, abejas autóctonas sin aguijón que actúan como sensores vitales del ecosistema. En una

 alianza entre la academia y el conocimiento rural, se busca rescatar a la «abejita de la miel rosada»,

 pieza esencial de la biodiversidad que enfrenta el peligro del desmonte y la desatención del Estado. 

La bióloga Melisa Geisa recorre desde hace veinte años el noroeste de la provincia, rastreando estas

 especies en aserraderos y montes para asegurar la vida del bosque maduro. Su labor es un esfuerzo

 conjunto que combina la ciencia con la tradición campesina, luchando contra el tiempo frente a los

 incendios, los agrotóxicos, la crisis climática y la falta de leyes protectoras.

La abeja «quella», el termómetro biológico del monte cordobés 

Cuando camine por el monte cordobés o descanse junto a un río, es posible que unas pequeñas abejas 

negras y sin aguijón revoloteen a su alrededor, atraídas por su transpiración. Si esto sucede, hay dos 

motivos para alegrarse: primero, la ciencia confirma que buscan minerales en el sudor humano; y segundo

 ―lo más importante―, su presencia masiva es el indicador biológico más fiable de que el bosque nativo

 está sano y hay un nido cerca. Es el monte vivo interactuando con usted.


Las abejas meliponas, conocidas como «abejas sin aguijón», son 

especies autóctonas que cumplen 

un rol vital en la polinización y conservación de la biodiversidad. Un claro ejemplo en Córdoba es

 la Plebeia molesta, popularmente llamada «quella» o 

«abejita de la miel rosada».



A diferencia de la abeja euroasiática (Apis mellifera), la colmena de quella genera 

apenas 250 ml de miel por temporada. Sin embargo, aquí la calidad es soberana: no es 

solo un endulzante, sino una síntesis medicinal del bosque.

Lamentablemente, la deforestación, los incendios forestales y los agroquímicos las 

tienen bajo seria amenaza. Al anidar exclusivamente en maderas duras o huecos de 

árboles maduros, la pérdida de hábitat reduce drásticamente su supervivencia y las 

fuerza a buscar refugios precarios en las urbanizaciones.

La calidad distintiva de la miel nativa está ligada a la diversidad del ecosistema. Las

 evidencias demuestran que una sola abeja quella puede visitar más de 69 especies de 

plantas, abarcando desde hierbas hasta árboles y enredaderas. Esta interacción genera

 un círculo virtuoso: un suelo sano propicia una multiplicidad de fuentes de néctar que

 dota a la miel de una composición excepcional.

Además de su rol clave como polinizadoras, sus derivados poseen un alto valor 

terapéutico. Los ungüentos y cremas elaborados con su producción son utilizados en

 la medicina veterinaria regional para curar quemaduras en animales, demostrando 

una notable efectividad en la regeneración de tejidos tras los incendios forestales.

Meliponas Plebeias: la identidad del suelo cordobés entre

 laboratorios y aserraderos...

https://latinta.com.ar/2026/07/17/dulce-tesoro-bosques-melisa-meliponas/

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