sábado, 7 de enero de 2012

Argentina. La Niña y la evolución del clima en enero

sábado 7 de enero de 2012
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Bandera Argentina

La evolución del clima en enero: ¿Cómo jugará sus cartas “La Niña”?

Según el último informe del analista Eduardo Sierra la perspectiva agroclimática que estamos presenciando tiene un mejor panorama que lo acontecido en 2008/2009, pero es menos favorable respecto a la campaña 2010/2011. A partir de mediados de enero comenzarían a producirse precipitaciones.
La perspectiva para los próximos días (entre el 5 y 12 de enero) comenzará con la entrada de vientos del sector nordeste, haciendo subir nuevamente la temperatura en toda el área agrícola nacional. Paralelamente, comenzará el paso de un frente de tormenta, que recorrerá el área agrícola nacional,  de sudoeste a nordeste, provocando precipitaciones a largo de su recorrido.



Durante el lapso abarcado por esta perspectiva, las precipitaciones se concentrarán en el noroeste, centro y sudeste del área agrícola nacional, pero es probable (ver mapa adjunto) que, en la perspectiva siguiente (13 al 20 de Enero), las lluvias se extiendan hacia el nordeste: El oeste del NOA y el nordeste de Cuyo observarán precipitaciones abundantes a muy abundantes. (25 a 75 mm) con varios núcleos de tormentas severas localizadas (más de 100 mm), con riesgo de granizo y vientos; La mayor parte de Cuyo observará precipitaciones moderadas a escasas (menos de 10 mm), con focos de valores moderados (10 a 25 mm); La mayor parte de la Región del Chaco,  la mayor parte de la Mesopotamia, el norte de Córdoba y el norte y el centro de Santa Fe observarán precipitaciones escasas (menos de 10 mm), con focos de valores moderados (10 a 25 mm); El norte de San Luis, el centro y el norte de Córdoba, el sur de Santa Fe, el extremo sur de Entre Ríos y la mayor parte de Buenos Aires observarán precipitaciones abundantes (25 a 75 mm), con focos de valores moderados (10 a 25 mm), y focos de tormentas localizadas severas (más de 100 mm) con granizo y vientos; El sur de Córdoba, el extremo nordeste de La Pampa y la mayor parte de Buenos Aires observarán precipitaciones moderadas (10 a 25 mm); La mayor parte de La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires observarán precipitaciones escasas (menos de 10 mm).
Hacia el final de perspectiva los vientos del sur arribarán al sur de la Región, trayendo aire fresco, mientras que el norte seguirá bajo la influencia de los vientos cálidos del trópico.  Es probable que al comienzo de la perspectiva siguiente (13 al 20 de Enero), las lluvias se extiendan hacia el nordeste del área agrícola nacional: La mayor parte del NOA, la mayor parte de la Región del Chaco, el norte de Santa Fe y la mayor parte de la Mesopotamia observarán precipitaciones abundantes a muy abundantes. (25 a 75 mm) con núcleos de tormentas severas localizadas (más de 100 mm), con riesgo de granizo y vientos; El norte de Córdoba, el centro de Santa Fe y el sur de Entre Ríos observarán precipitaciones moderadas (10 a 25 mm); El resto del área agrícola nacional observará precipitaciones escasas.
“La Niña”, entrando en su etapa decisiva El especialista en agroclimatología explica en su informe que la campaña agrícola 2011/2012 está desarrollándose bajo la influencia de un segundo episodio consecutivo de “La Niña”, que prolonga el episodio de signo similar, que afectó a la campaña agrícola precedente, lo cual genera un fuerte temor de que pudiera repetirse una sequía general, como la experimentada durante la campaña 2008/2009.
Pero pareciera que las estadísticas y patrones evolutivos de este fenómeno no asemejarían su tendencia a la sequía prolongada de la campaña 2008/2009, sino más bien estaría más cerca de lo acontecido en 2010/2011.
Sierra destaca que se está repitiendo el patrón evolutivo de tres temporadas consecutivas que parece haberse instalado con el inicio del nuevo siglo, cuya secuencia es:
1. Un “El Niño” fuerte (2006/2007 y 2009/2010).
2. Una primera “La Niña” (2007/2008 y 2010/2011) que, por tener un antecedente del signo contrario, no llega a manifestarse en forma completa.
3. Una segunda “La Niña” (2008/2009 y 2011/2012) que, por tener un antecedente del mismo signo, se potencia significativamente.
Durante la primera parte de la primavera, la intensidad de “La Niña” está siendo moderada por la persistencia de un amplio foco con aguas cálidas, ubicado en el Atlántico, que actúa como factor compensador, mejorando el aporte de humedad hacia el interior del Continente Sudamericano.
Gracias a ello, las lluvias de Octubre y la primera quincena de Noviembre fueron abundantes, permitiendo una buena implantación y arranque de los cultivos de verano, generando una sensación de optimismo entre los productores y técnicos.
Pero, tal como es normal en la mayoría de los episodios de “La Niña”, las precipitaciones de la segunda quincena de Noviembre y la mayor parte de Diciembre fueron escasas, siendo acompañadas por fuertes calores, que provocaron una elevada evapotranspiración, consumiendo las reservas de humedad en la mayor parte del área agrícola nacional.
Esta evolución reavivó el temor de que pudiera repetirse un impacto negativo como el registrado en la campaña 2008/2009, generando una sensación de alarma en gran parte del sector agropecuario argentino.
Sin embargo, cabe reiterar que esta evolución se repite en la mayoría de los episodios de “La Niña”, haciendo que el verano comience con los suelos desprovistos de humedad, lo cual pone a los cultivos estivales en una situación de extrema dependencia con respecto a las lluvias de Enero y Febrero.
En la mayor parte de los episodios de “La Niña”, a partir de mediados de Enero comienzan a producirse precipitaciones, que reponen las reservas de humedad de los suelos, permitiendo que los lotes de cultivos se recuperen y se arribe a un resultado productivo que, aunque no suele alcanzar una cifra récord, es suficiente para obtener una adecuada rentabilidad. Esto sucedió, por ejemplo, en los episodios de La Niña de 2005/2006, 2007/2008 y 2010/2011, en los que las lluvias llegaron providencialmente durante Enero, revirtiendo la situación en forma dramática.
Contrariamente, durante el episodio de “La Niña” 2008/2009, las lluvias fueron retrasándose, semana tras semana, y recién llegaron en Marzo, cuando el daño ya era irreversible, por lo que se produjo una marcada merma productiva, cuyo recuerdo preocupa en estos momentos a muchos productores y técnicos.
Que esto ocurra es muy raro. Para encontrar un episodio similar, hay que remontarse a la campaña agrícola 1988/1989, que fue afectada por un episodio de “La Niña” particularmente intenso y persistente, que causó una prolongada sequía, provocando una merma productiva de magnitud similar a la experimentada en la campaña 2008/2009.
Los 20 años transcurridos entre los episodios catastróficos de 1988/1989 y 2008/2009 hace pensar que se trata de un tipo de evento que se repite sólo cada 20 años, por lo que, desde el punto de vista estadístico, la probabilidad de que pueda repetirse en la campaña 2011/2012, sólo tres años después del anterior, parece muy baja.
En cambio, desde el punto de vista físico, los cambios operados en el clima durante el último medio siglo, hacen temer que la fase húmeda, experimentada por el clima sudamericano desde mediados de la década de 1970 hasta finales de la década de 1990, está llegando a su fin, dando paso a un estado climático menos favorable, que recuerda la nutrida sucesión de sequías observadas desde finales de la década de 1920 hasta mediados de la década de 1950.
Paralelamente, parece estarse produciendo una acentuación del régimen térmico, observándose una marcada alternancia entre prolongados lapsos cálidos, con temperaturas máximas muy elevadas, que causan un fuerte consumo de humedad, y cortas pero muy vigorosas irrupciones de aire polar, que producen heladas muy tempranas y muy tardías.
No obstante, el desarrollo de “La Niña” 2011/2012 muestra algunas diferencias substanciales con respecto a “La Niña” 2008/2009.
“La Niña” 2008/2009 tuvo características continentales, afectando negativamente a regiones que usualmente no responden a su influencia, por lo que causó problemas de consideración en la mayor parte del área agrícola de Sudamérica.
Por su parte, el episodio 2011/2012 registra un desarrollo mucho más típico del fenómeno de “La Niña”, afectando positivamente a ciertas zonas y afectando negativamente a otras.
La mayor parte del territorio de Sudamérica viene recibiendo precipitaciones normales a superiores a lo normal, que contrastan con la sequía que se observa en algunas áreas localizadas:
1. El Nordeste de Brasil (Pará, Piauí, el norte de Tocantins, Ceará, Maranhao y la mayor parte de Bahía observan lluvias inferiores a lo normal.
2. La mayor parte del centro y el norte del Brasil, la mayor parte de Bolivia, la mayor parte de Colombia, la mayor parte de Venezuela, la mayor parte del Perú, el Chaco Paraguayo, el Noroeste Argentino y el oeste de la Región del Chaco observan lluvias superiores a lo normal.
3. La Región Oriental del Paraguay, los Estados de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul, el centro y
sur de Cuyo, la mayor parte de la Región Pampeana, la mayor parte de la Mesopotamia y la mayor parte del Uruguay observan lluvias inferiores a lo normal.
Por lo tanto, en líneas generales, la perspectiva es mejor que en 2008/2009 pero menos favorable que en 2010/2011, por lo que deben esperarse perturbaciones significativas, que afectarán la marcha del agroclima.
Enero 2012: temperaturasEn el régimen térmico continuará en un nivel elevado, alcanzándose elevadas temperaturas máximas en toda el área agrícola nacional, con una amplia lengua de valores extremos (más de 35°) que se extenderá por el centro y gran parte del este del área agrícola, observando focos cercanos a los 40°C sobre el oeste de la Región del Chaco.
El elevado régimen térmico provocará una intensa demanda de agua que, de no efectuarse un adecuado control, podría consumir rápidamente las reservas de humedad de los suelos.
Los períodos cálidos se alternarán con entradas de aire polar, con descensos térmicos muy por debajo de lo normal en todo el oeste y el sudeste del área agrícola nacional.
Febrero 2012: Precipitaciones y riesgo de tormentasEn Febrero las precipitaciones tomarán una distribución muy particular, con grandes contrastes zonales:
- El norte y el centro del NOA observarán precipitaciones muy abundantes (100 a más de 250 mm), mientras que el sur recibirá valores moderados (25 a 75 mm), con focos de registros escasos (menos de 25 mm).
- La Región del Chaco observará precipitaciones abundantes en toda su extensión (100 a 150 mm), con un foco de valores muy abundantes (más de 150 mm) en el centro-sur.
- El sur y el centro de la Mesopotamia observarán precipitaciones muy abundantes (75 a más de 200 mm), mientras que el norte registrará valores moderados (50 a 75 mm).
- La Región Pampeana observará muy abundantes (75 a más de 200 mm) en la mayor parte de Santa Fe y el margen oriental de Córdoba. La mayor parte de Córdoba, el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires registrarán valores moderados (25 a 75 mm).
- El sur de Córdoba, la mayor parte de La Pampa y el centro y el sur de Buenos Aires observarán precipitaciones escasas (menos de 25 mm).
Cuyo observará lluvias moderadas (25 a 75 mm) en su porción norte, con escasos (menos de 25 mm) en el sur. El riesgo de tormentas severas afectará al nordeste del NOA, la Región del Chaco, el nordeste de Santa Fe y el oeste de la Mesopotamia.
En el resto del área agrícola nacional el riesgo de tormentas severas será escaso en promedio, pero es probable que se desarrollen episodios puntuales, con granizo y vientos que, aunque abarcarán superficies muy pequeñas, podrían alcanzar gran intensidad.

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