sábado, 5 de octubre de 2013

Argentina. Inta Cuenca del Salado. Nutrición de las abejas, planificación estratégica

sábado 5 de octubre de 2013
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Bandera Argentina

Inta Cuenca del Salado. Nutrición de las abejas

UNA DULZURA
Planificación estratégica en las colmenas
La planificación de la nutrición es un aspecto central para el desarrollo y crecimiento de la colmena en primavera. Conocer la demanda nutricional de las abejas y su comportamiento permite optimizar el uso de los recursos y de ese modo también la sanidad de las colonias.

En las temporadas de alta disponibilidad de recursos (principalmente néctar y polen), las abejas los colectan en abundancia y los almacenan en sus panales para el mantenimiento de toda la colonia de abejas, incluyendo las temporadas en que hay deficiencia y ausencia total de recursos en el medio que los rodea.

Los alimentos naturales que las abejas colectan, generalmente  son suficientes para llenar sus necesidades nutritivas. Sin embargo puesto que en la naturaleza existen plantas que producen polen que podrían contener niveles bajos de nutrientes o incluso en algunos casos, polen o néctar con contenidos altos de sustancias tóxicas, como los alcaloides, el conocimiento de la fisiología de las abejas y su demanda nutricional es un factor de gran importancia.

La alimentación estratégica tiene como objetivo garantizar reservas ergéticas para el bienestar y sanidad de la colmena.

Con el fin de conocer más sobre las colmenas, desde la Estación Experimental Cuenca del Salado del INTA se trabaja junto a los productores recogiendo información en diferentes zonas de la región. La tarea permite recoger datos cuantitativos y cualitativos de la disponibilidad de nutrientes que son utilizados para diagnosticar la situación y planificar en consecuencia.

Dos de los factores más importantes en la regulación de la población de las colonias de abejas son “la disponibilidad de recursos del entorno y las reservas que la colonia posea”. Así pues, se observa que las poblaciones disminuyen durante las temporadas de escasez de alimentos, lo cual permite a la colonia no agotar sus reservas, y poder llegar al siguiente ciclo de floración en condiciones adecuadas de población, para resurgir como una colonia muy poblada.

Contemplando a la nutrición como uno de los pilares para la mejora de los resultados productivos los técnicos del INTA señalan que “en la actualidad entre las estrategias para alimentar las colmenas prevalece el uso de jarabe de azúcar”.

La alimentación estratégica de las abejas tiene como objetivo garantizar reservas energéticas para el bienestar y sanidad de la colmena, como también la recolección de néctar y polen para el crecimiento de la colonia.

Según los registros de la zona en la Cuenca del Salado “la reserva de alimento ha sido históricamente de aproximadamente 18-20 Kilos de jarabe”, sin embargo, “en los últimos cinco años esta relación ha aumentado significativamente y el rango se ubica entre 20 a 25 kilos de jarabe”.

Los profesionales destacan que “cuando hay necesidad de suplementar alimentos con productos artificiales, se debe recordar que hasta ahora ningún sustitutivo le son superiores al polen y la miel”. Por tal motivo al momento de considerar otras alternativas alimentarias se deben contemplar aquellas capaces de dar una solución al problema nutricional de la colmena, para evitarle situaciones de hambre que comprometan la integridad de las abejas o alentar la postura cuando esté retrasada por parte de la reina.

La administración de la alimentación artificial en las colmenas es un recurso que suele ser mal utilizado debido en gran medida a la falta de conocimientos de manejo de parte del apicultor, quien en forma desmedida cosecha la miel, sin dejarle a las abejas las reservas adecuadas para pasar un buen invierno y poder contar con reservas para la primavera. Por tal motivo los técnicos sugieren que “la administración del jarabe debe hacerse estratégicamente en primavera, previa a haber realizado una lectura del apiario en agosto”. En los primeros días de agosto “se deben garantizar las reservas energéticas para su posterior estimulación mediante el jarabe de azúcar.” De ese modo “se debe  buscar un equilibrio que sea beneficioso para ambas partes, el apicultor y las abejas”.

Planificación del suministro:

A la hora de utilizar los suplementos alimenticios es sumamente importante la planificación, y para ello los técnicos del INTA explican que se debe “garantizar las reservas invernales antes del inicio de los fríos intensos, como también “no alimentar en invierno salvo situaciones límites, para este caso se recomienda el uso de caramelo en base a sacarosa y fructosa”.

En la planificación es importante “dimensionar y ajustar la logística para la preparación almacenamiento, trasporte y distribución  del suplemento a utilizar y evitar el pillaje en todas las tareas relacionadas a la alimentación de las colmenas”.

En cuanto al manejo es importante “planificar y garantizar los suplementos para toda la temporada y en base a la estrategia productiva, teniendo en cuenta el aumento de la demanda nutricional si generamos crecimiento de las colonias”. En tal sentido los técnicos sugieren “evitar baches nutricionales, mantener todos los elementos utilizados en la alimentación limpios para evitar la proliferación de levaduras, recomendándose la utilización de soluciones diluidas  en agua como por ejemplo la lavandina para evitar la proliferación de hongos”.

El seguimiento es fundamental explican desde el INTA Cuenca del Salado sus profesionales por lo que consideran imprescindible “monitorear permanentemente el estado nutricional de las colonias para ajustar la estrategia de alimentación (acciones correctivas)”.
Entre las observaciones desde el INTA se destaca que “la clave de la alimentación estratégica se da en el preparado y suministro del jarabe pero también en el soporte alimenticio que se brindará a las colmenas”. Para lograr el mayor nivel de crecimiento en el período primaveral se recomienda el uso del jarabe de azúcar dado que es el más estimulante de los soportes alimentarios para la colonia.

Los técnicos del INTA señalan que “es relevante considerar, en primer lugar, que la alimentación estratégica en primavera debe garantizar reservas, de manera que le de fuerzas a la abejas para buscar fuentes de néctar y polen. Pero también generar el desarrollo y crecimiento de la cría de la colonia porque con el crecimiento de la cría se tendrá mayor nivel de cantidad de abejas para la multiplicación y para la futura cosecha”.

Para mayor información:
EEA Cuenca del Salado INTA Azul.
Tel.: 02281 – 424760
Referente: Técnico Apícola Leandro Frígoli. Agente de Proyecto Cambio Rural (Apícola) INTA - EEA Cuenca del Salado

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