Según especialistas del Viejo Continente, la reciente decisión de Gran Bretaña de abandonar la Unión Europea (Brexit), afectará probablemente a los apicultores.
Esto tomando como punto de partida el hecho de que el Brexit provocará el establecimiento de fronteras con el resto de los países de la Unión Europea con aranceles que encarecerán y limitarán el movimiento de mercancías entre países.
Frente a esto existe una discrepancia sobre si la Unión Europea llegará a un acuerdo intermedio con el Reino Unido que haga estos intercambios económicos más o menos fluidos o si aplicará una conducta “ejemplar” de ruptura total, para evitar el efecto contagio en otros países de la Comunidad.
En cualquier caso, si se llegan a aplicar aranceles, aquellos países que exporten miel u otros productos de la colmena al Reino Unido, verán sus productos encarecidos y menos atractivos para los bolsillos británicos, ya debilitados por una libra que está perdiendo valor adquisitivo frente al euro precisamente por el Brexit.
Por otra parte, existe temor que esta ruptura provoque una nueva recesión en Europa, con la consecuente reducción del consumo por la incertidumbre de la economía. Este factor, como es lógico, afectaría a los productos apícolas del mismo modo que ha ocurrido en otros procesos de contracción económica, con reducciones en las ventas.
Por último, ecologistas británicos temen que el Brexit haga abandonar a sus dirigentes el interés por eliminar en el Reino Unido pesticidas y demás productos nocivos para el ecosistema y especialmente peligrosos para animales tan sensibles como las abejas.