Imagen: Wikimedia Commons
Es inaudible para los seres humanos, pero se puede detectar incrustando un acelerómetro en un panal. Suena como un suave ululato: uh, uh... Y ahora ya sabemos qué significa. Las abejas producen este extraño sonido con sus alas cuando algo las sorprende, como chocarse por accidente con otra abeja.
Los científicos descubrieron esta señal sonora en la década de los 50. Solía preceder a un intercambio de comida, así que la hipótesis principal era que se trataba de una petición de alimento. Más tarde se interpretó como un mensaje para indicar a otras abejas que dejaran de hacer lo que estuvieran haciendo. En concreto, parecía inhibir a las abejas de realizar la danza de las abejas (un comportamiento que indica a la colmena dónde pecorear).
Para dar con el verdadero significado de la señal, conocida hasta ahora como stop signal, investigadores de la Universidad de Nottingham Trent en el Reino Unido estudiaron las vibraciones de una colmena durante un año. Después utilizaron un software para escanear las grabaciones e identificar la famosa señal. Puedes escuchar cómo suena en este archivo de audio:

La señal resultó ser mucho más común de lo que se creía: se escuchaba entre seis y siete veces por minuto en un área pequeña del panal. Este hecho ya tira por tierra la hipótesis de la petición de alimento, pero además se produce principalmente por la noche (a diferencia de la danza de las abejas, que ocurre durante el día, cuando las abejas se dedican a pecorear).